El Ministerio Público aseguró que la renuncia colectiva de los abogados de la defensa del imputado Emmanuel Rivera Ledesma constituye una desconsideración hacia las víctimas del Caso Nido y una “burla” en un proceso penal en el que los equipos de fiscales agotaron más de dos meses de presentación de pruebas.
Según la acusación, Rivera Ledesma fungía como cabecilla de la red que estafó a cientos de personas utilizando como fachada supuestos proyectos inmobiliarios y que fue desmantelada mediante la Operación Nido.
La procuradora de corte Magalys Sánchez y la fiscal Laura Vargas Toledo deploraron la conducta asumida por los encartados a través de sus defensas técnicas, quienes abandonaron el proceso cuando se acercaba su término.
“Estamos indignados por el comportamiento que han mostrado los imputados, a través de sus defensas técnicas, que en el día de hoy se destaparon con una renuncia colectiva”, dijo Sánchez.
Indicó que, si bien una de las defensoras alegó que abandonaba el proceso para atender su estado de gestación, la otra defensa, perteneciente al bufete Fortiori Consultores Legales, también renunció sin presentar excusa alguna.
Señaló que esta conducta provoca la ruptura del principio de inmediación, luego de que el Ministerio Público agotara más de dos meses de desahogo de pruebas, encontrándose ya en la fase final de incorporación de estas y próximo al discurso de cierre y al pedimento de las condenas en un plazo razonable.





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